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Primera Anestesióloga Argentina

Margarita Dora Bants de Oleaga Alarcón

Margarita Dora Bantz nació en la ciudad de Buenos Aires en 1.917. Cursó los estudios de medicina en la    Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Buenos Aires dodne obtuvo el título de médica en 1.946.

Fue la primera médica anestesióloga de Argentina. Actuó en entidades privadas y en el Instituto de Cirugía Toráxica y de la Tuberculosis donde fue jefa del departamento de Anestesiología desde 1.947.

Tuvo una larga participación en la Asociación Argentina de Anestesiología siendo integrante de la comisión directiva de dicha entidad en varias oportunidades y presidenta de la misma en el año 1.956.

En 1.948 el Ministerio de Salud Pública de la Nación reconoció a la anestesiología como especialidad médica, en 1.952, por decreto N° 10.243 se incluyó la anestesiología en la nómina de Especialidades de la Carrera Médico Asistencial y a partir, la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Anestesiología decide otorgar un Certificado de Especialista en Anestesia a los colegas de relevantes méritos en la especialidad.

La doctora Oleaga Alarcón fue la primera mujer en recibir el título de especialista en anestesia.

En 1.971 fue Miembro del Comité Ejecutivo del XII congreso Internacional de Anestesiología que se desarrolló en Buenos Aires. Dictó cursos para graduados en la Asociación Argentina de Anestesiología, donde obtuvo el “Premio Federico Wright” distinción instituída en 1.954 con el propósito de fomentar el estudio y la investigación original, como medio de promover el adelanto de la anestesiología en su aspecto científico.

Falleció en Buenos Aires, el 18 de junio de 1.972.

Al año siguiente, en 1.973, la Asociación Argentina de Anestesiología ha instituido en su honor el “Premio Margarita B. De Oleaga Alarcón”.

 

Primer Médico Militar

Dr. Cosme Argerich

Cosme Argerich, cirujano de exitoso ejercicio profesional y primer organizador de la sanidad militar argentina, fue una de las figuras próceres de la medicina nacional. Trabajó para combatir la viruela en los brotes declarados a fines del siglo XVIII. Organizó la sanidad del puerto. Fue el primer médico militar y Cirujano Mayor del ejército. Participó activamente en las invasiones inglesas y en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810. Sentó las bases para la creación del Instituto Médico Militar y proyectó un Reglamento de Medicina Militar.

Argerich, primogénito de 17 hermanos, nació en Buenos Aires el 26 de septiembre de 1758. Después de completar su educación básica fue enviado a España, a estudiar medicina en la Universidad de Cervera, donde se doctoró en 1783. Pronto se destacó ejerciendo su profesión en Barcelona y, en 1791, la Academia de Medicina de esa ciudad lo nombró académico correspondiente.

Regresó al país en 1784 y fue nombrado médico del Colegio de Huérfanos. Poco tiempo después, se convirtió en el Primer Examinador del Protomedicato.

En Buenos Aires tuvo activa participación en los brotes de viruela declarados en 1794 y 1796. En 1801 publicó un artículo en el Telégrafo Mercantil donde recomendaba recurrir a la acción benéfica de la inoculación antivariólica. Asumió, en 1802, como catedrático de medicina en carácter de sustituto, y como "Protomédico General y Alcalde Mayor de todas las facultades de Medicina, Cirugía, Pharmacia y Phlebología". Durante la invasiones inglesas de 1806 y 1807, Argerich atendió a militares heridos desde su cargo de médico jefe Hospital de la Caridad.

En 1812, con Luis J. Chorroarín y Diego E. Zavaleta se ocupó de componer un plan de estudios generales y de educación pública, que resultó impracticable. Entonces se le encomendó que proyectara otro más reducido, limitado solamente a los estudios médicos, que la Asamblea General Constituyente aprobó para la Facultad Médica y Quirúrgica en 1813. A solicitud de la misma Asamblea, presentó las modificaciones necesarias para transformar la Facultad Médica en otra institución de urgente necesidad en aquel momento, a la que se conocería como "Instituto Médico Militar", y cuya creación se registra el 13 de marzo de 1813; en ese mismo año Argerich fue nombrado en la cátedra de Clínica Médica y como director. Según el reglamento del Instituto, que funcionó hasta 1821, su rol esencial debía ser "estimular a los profesores de la Facultad Médica en el ejercicio de sus importantes tareas y el de ordenar el mejor servicio de los ejércitos de la Patria...". Años más tarde, en cumplimiento de este mandato, Argerich proveerá a San Martín los insumos médicos y sanitarios para las campañas libertadoras a Chile.

En 1814 proyectó, con Francisco de Paula Rivero y Agustín E. Fabre, un Reglamento de Medicina Militar. Al organizarse la Universidad, en 1821, el Instituto Médico Militar pasó a constituir su Departamento de Medicina, y Argerich asumió el cargo de prefecto de dicho departamento.

Víctima de un ataque, falleció en Buenos Aires, el 14 de febrero de 1820. Su nombre fue impuesto a una calle, a un Hospital Municipal y al Hospital Militar Central.

 

Fundador de la Neonatología en la Argentina

JUAN GARRAHAM

Juan Pedro Garraham, nació el 14 de septiembre de 1.893. Se recibió de médico en 1.915, con Diploma de Honor, habiendo cursado estudios en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Buenos Aires.

Posteriormente ingresó en el Servicio de la Cátedra de Pediatría del profesor Centeno; a partir de 1.919 fue sucesivamente Docente libre y Profesor Extraordinario.

De 1.921 a 1.928 actuó como pediatra de la maternidad del hospital Rivadavia cuyo jefe era, desde 1.918, el eminente profesor Alberto Peralta Ramos.

De 1.928 hassta 1.942 estuvo como jefe del Departamento de Puericultura del nuevo instituto de Maternidad, del que hizo un servicio modelo para la atención de recién nacidos, prematuros y lactantes. Por este hecho inédito hasta entonces en Argentina se constituyó en el fundador o padre de la Neonatología argentina.

Además, fue instructor de las primeras visitadoras de higiene recibidas en Argentina, y un esforzado médico escolar.

Más tarde en 1.942 fue nombrado profesor titular de Pediatría, pasando a desempeñarse como Director del Instituto de Pediatría y Puericultura de la Facultad de Medicina, situado en el hospital de Clínicas, debiendo abandonar el hospital Rivadavia donde había trabajado durante más de 20 años y donde había formado a tantísimas generaciones de “médicos de niños”. Además, se lo hizo miembro de número de la Academia Nacional de Medicina, ocupando el sillón N° 35, desde el 11 de Mayo de 1.943.

Fue presidente de la Sección Argentina de la “American Academy of Pediatrics de Chicago”, y presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría, de la Sociedad de Higiene y de la Sociedad de Neonatología. Asi mismo, se le dio el diploma de miembro honorario de la facultad de Medicina de la Universidad de Santiago de Chile, de la Sociedad de Puericultura de Buenos Aires, de la Sociedad Italiana de Neonatología y de diversas sociedades de Pediatría como la de Madrid, Uruguay, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Cuba y México figurando como miembro correspondiente la Sociedad de Pediatría de París.

También, fue miembro y relator oficial de numerosos congresos y reuniones científicas nacionales y del extranjero. Por añadidura, varios de sus numerosos artículos fueron publicados en revistas de Sudamérica, Norteamérica y de Europa.

Los libros editados por él constituyeron otros galardones importantes de su vida: Tuberculosis, Raquitismo, Vitamina K, Historia de la Cátedra, Lecciones de Pediatría y Acrodinia. Pero su obra más destacada ha sido sin dudas, su Medicina Infantil, que alcanzó una tirada total de más de 35.000 ejemplares, siendo el texto obligado donde estudiaron tantos estudiantes argentinos y de países de habla castellana.

La gloria alcanzada por Garraham no sólo deriva en su actuación de más de 20 años en el hospital Rivadavia, donde creó una especialidad, sino también de su vocación docente y de su hombría de bien.

Murió en Buenos Aires, el 3 de abril de 1.965.

 

El gran cirujano del corazón

DR. RENÉ GERÓNIMO FAVALORO

René Gerónimo Favaloro nació el 14 de julio de 1923, en La Plata, Argentina, Cursó la primaria en una modesta escuela de su barrio, donde, con pocos recursos, se fomentaba el aprendizaje a través de la participación, el deber y la disciplina. Gracias a sus padres -su madre era una habilidosa modista- aprendió a valorar el trabajo y el esfuerzo.

Su abuela materna le transmitió su amor por la tierra y la emoción al ver cuando las semillas comenzaban a dar sus frutos. A ella le dedicaría su tesis del doctorado: "A mi abuela Cesárea, que me enseñó a ver belleza hasta en una pobre rama seca".

Al finalizar la escuela secundaria ingresó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. En el tercer año comenzó a concurrir al Hospital Policlínico y con ellas se acrecentó su vocación al tomar contacto por primera vez con los pacientes.

Después de graduarse en 1949, ejerció como médico rural en la provincia de La Pampa, durante doce años. Esa etapa de su profesión forjó en él una conciencia social que lo marcaría en todos los emprendimientos de su vida. Durante los años que Rene, junto a su hermano (también médico) permanecieron en La Pampa, crearon un centro asistencial y elevaron el nivel social y educacional de la región.

Con la ayuda de los maestros, los representantes de las iglesias, los empleados de comercio y las comadronas, de a poco fueron logrando un cambio de actitud en la comunidad. Así, lograron que casi desapareciera la mortalidad infantil de la zona, redujeron las infecciones en los partos y la desnutrición, organizaron un banco de sangre viviente con donantes que estaban disponibles cada vez que los necesitaban y realizaron charlas comunitarias en las que brindaban pautas para el cuidado de la salud.

Favaloro leía con interés las últimas publicaciones médicas y cada tanto volvía a La Plata para actualizar sus conocimientos. Quedaba impactado con las primeras intervenciones cardiovasculares: era la maravilla de una nueva era. Poco a poco fue renaciendo en él el entusiasmo por la cirugía torácica, a la vez que iba dándole forma a la idea de terminar con su práctica de médico rural y viajar a los Estados Unidos para hacer una especialización. Quería participar de la revolución y no ser un mero observador. En uno de sus viajes a La Plata le manifestó ese deseo al Profesor Mainetti, quien le aconsejó que el lugar indicado era la Clínica Cleveland.

A los 40 años se fue a trabajar como Residente de Cirugía a la Clínica Cleveland, donde llegó a Cirujano de Planta. En ese lapso desarrolló la técnica del By-Pass Aorto-Coronario, para lo cual fue fundamental la contribución de su compañero de trabajo Mason Sones, quien desarrolló la cinecoronariografía, estudio indispensable previo a la cirugía.

Al principio la mayor parte de su trabajo se relacionaba con la enfermedad valvular y congénita. Pero su búsqueda del saber lo llevó por otros caminos. Todos los días, apenas terminaba su labor en la sala de cirugía, Favaloro pasaba horas y horas revisando cinecoronarioangiografías y estudiando la anatomía de las arterias coronarias y su relación con el músculo cardíaco.

A comienzos de 1967, Favaloro comenzó a pensar en la posibilidad de utilizar la vena safena en la cirugía coronaria. Llevó a la práctica sus ideas por primera vez en mayo de ese año. La estandarización de esta técnica, llamada del "bypass" o cirugía de revascularización miocárdica, fue el trabajo fundamental de su carrera, lo cual hizo que su prestigio trascendiera los límites de ese país, ya que el procedimiento cambió radicalmente la historia de la enfermedad coronaria. Está detallado en profundidad en su libro Surgical Treatment on Coronary Arteriosclerosis, publicado en 1970 y editado en español con el nombre Tratamiento Quirúrgico de la Arteriosclerosis Coronaria. Hoy en día se realizan entre 600.000 y 700.000 cirugías de ese tipo por año solamente en los Estados Unidos.

Su aporte fue resultado de conocimientos profundos de su especialidad, de largas horas de investigación y de intensa labor. Favaloro decía que su contribución no era personal sino el resultado de un equipo de trabajo que tenía como primer objetivo el bienestar del paciente.

El Doctor Favaloro fue el primero, que satisfactoriamente realizó la cirugía del bypass de la arteria coronaria del corazón. Substituyó la obstrucción de la arteria coronaria de una mujer de 51 años en mayo de 1967 con un pedazo de vena saphenous en la Clínica de Cleveland. Esto fue "el principio" de la cirugía del bypass,  que gradualmente se ha ido mejorando con la nueva tecnología. Favaloro indudablemente ha cambiado la historia de la enfermedad coronaria.

Favaloro volvió a su país en 1971, con el sueño de desarrollar un centro de excelencia similar al de la Clínica de Cleveland, que combinaba la atención médica, la investigación y la educación. Con ese objetivo se creó la Fundación Favaloro en 1975. Desde entonces, más de 400 residentes se han formado bajo su supervisión. Los innumerables cursos, seminarios y congresos organizados por la Fundación, entre los que se destaca "Cardiología para el Consultante" -que tiene lugar cada dos años-, contribuyeron a elevar el nivel de la especialidad para beneficio de los pacientes.

En 1980 Favaloro creó el Laboratorio de Investigación Básica -al que financió con dinero propio durante un largo período- y con posterioridad pasó a ser el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas del Instituto Universitario de Ciencias Biomédicas y que, a su vez, dio lugar, en agosto de 1998, a la creación de la Universidad Favaloro. En la actualidad la universidad consta de una Facultad de Ciencias Médicas, donde se cursan dos carreras de grado -medicina (iniciada en 1993) y kinesiología y fisiatría (iniciada en 2000)- y una Facultad de Ingeniería, Ciencias Exactas y Naturales, donde se cursan tres carreras de ingeniería (iniciadas en 1999).

En 1992 se inauguró en Buenos Aires el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, entidad sin fines de lucro. Con el lema "tecnología de avanzada al servicio del humanismo médico" se brindan servicios altamente especializados en cardiología, cirugía cardiovascular y trasplante cardíaco, pulmonar, cardiopulmonar, hepático, renal y de médula ósea, además de otras áreas. Favaloro concentró allí su tarea, rodeado de un grupo selecto de profesionales.

Siguió haciendo hincapié en la prevención de enfermedades y enseñando a sus pacientes reglas básicas de higiene que contribuyeran a disminuir las enfermedades y la tasa de mortalidad. Con ese objetivo se desarrollaron en la Fundación Favaloro estudios para la detección de enfermedades, diversidad de programas de prevención, como el curso para dejar de fumar, y se hicieron varias publicaciones para el público en general a través del Centro Editor de la Fundación Favaloro, que funcionó hasta el año 2000.

Jamás perdió oportunidad de denunciar problemas tales como la desocupación, la desigualdad, la pobreza, el armamentismo, la contaminación, la droga, la violencia, etc, convencido de que sólo cuando se conoce y se toma conciencia de un problema es posible subsanarlo o, aun mejor, prevenirlo.

Favaloro recibió innumerables distinciones internacionales entre las que se destacan: el Premio John Scott 1979, otorgado por la ciudad de Filadelfia, EE.UU.; la creación de la Cátedra de Cirugía Cardiovascular "Dr René G. Favaloro" (Universidad de Tel Aviv, Israel, 1980); la distinción de la Fundación Conchita Rábago de Giménez Díaz (Madrid, España, 1982); el premio Maestro de la Medicina Argentina (1986); el premio Distinguished Alumnus Award de la Cleveland Clinic Foundation (1987); The Gairdner Foundation International Award, otorgado por la Gairdner Foundation (Toronto, Canadá, 1987); el Premio René Leriche 1989, otorgado por la Sociedad Internacional de Cirugía; el Gifted Teacher Award, otorgado por el Colegio Americano de Cardiología (1992); el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement (1993); el Premio Príncipe Mahidol, otorgado por Su Majestad el Rey de Tailandia (Bangkok, Tailandia, 1999).

Desde siempre sostuvo que todo universitario debe comprometerse con la sociedad de su tiempo y recalcó: "quisiera ser recordado como docente más que como cirujano". Por esa razón, dedicó gran parte de su tiempo a la tarea docente, a la preparación de programas educativos y a escribir libros de medicina, educación y la sociedad.

En los últimos tiempos residía en el barrio de Palermo en la ciudad de Buenos Aires. Una crisis de índole personal y económica ligada al mantenimiento de su Fundación, lo llevó a tomar la decisión de suicidarse a los 77 años de edad. Su inesperada desaparición es una dolorosa pérdida para la humanidad.

 

La Primera Médica Argentina

Biografía de Cecilia Grierson

Se empleó como institutriz en una rica familia. En 1873, regresó a lo que quedaba de su otrora opulenta estancia para instalar allí una escuela rural, en la que ejerció durante 3 años, la docencia. Se recibió de maestra en 1878 en la Escuela Normal de Maestras, ubicada en el barrio porteño de Barracas. A los 18 años el Director de Escuelas, Domingo Sarmiento, la designó en la Escuela Mixta de San Cristóbal y eso le permitió traer a su familia a Buenos Aires.

En 1882 decidió estudiar medicina. Una jugarreta legal impedía el ingreso de mujeres a la Facultad de Medicina. En una valiente nota solicitó permiso y logró la tan ansiada autorización. En 1885, fue nombrada ayudante del laboratorio de Histología y practicante en la Atención Pública. En 1886, cuando Buenos Aires fue asolada por la epidemia de cólera se hizo presente en la “casa de aislamiento”. Allí pensó por primera vez en la necesidad de preparar personal auxiliar al médico. Ese mismo año fundó una escuela de enfermeras, que recién en 1891 fue reconocida por la Atención Pública. En 1888 fue practicante en el hospital Rivadavia; este hecho fue más revolucionario aún que su ingreso a la carrera. En 1889 se recibió: Argentina y América del Sur tenían su primera médica.

Recién recibida se incorporó al hospital San Roque. En 1892, fundó la Sociedad Argentina de Primeros Auxilios y en 1990 el Consejo Nacional de Mujeres. Además, fue designada profesora de anatomía en la Escuela Nación de Bellas Artes, y de la Cátedra de Obstetricia.

Murió el 10 de abril de 1934, quien fuera al decir de Kohn Loncarica: “Pionera como mujer al optar por la carrera médica, pionera como médica al elegir disciplinas no tradicionales dentro de la medicina.

En 1935, la escuela de Enfermería que ella creara, fue bautizada con su nombre.

 

El creador del hospital de niños

DR. RICARDO GUTIERREZ

Nació en Arrecifes (Buenos Aires) el 10 de noviembre de 1.838 y pertenecía a una familia de intelectuales. Sus hermanos, José María, Eduardo y Carlos, como él, se dedicaron todos a la literatura y otras actividades artísticas. Siendo alumnos del gran educador Amadeo Jacques, quizás esta vocación por el arte les nació durante los estudios en el Colegio Nacional de Buenos Aires.

Ricardo, estudió también abogacía en la Universidad de Buenos Aires, pero no culminó la carrera. La medicina estaba en su camino, y siguió aquellos estudios, en tanto también era militar y guerrero: integró los ejércitos de Buenos Aires, bajo las órdenes de Mitre, y combatió en Cepeda y Pavón. En un momento, supo aunar sus conocimientos médicos (ya era entonces doctor en Medicina) con su labor militar durante la guerra con el Paraguay, Gutiérrez fue médico en campaña, y prestó valiosos servicios a los ejércitos de la Triple Alianza. Después, durante las epidemias de cólera de 1.867 y 1.877, y de la fiebre amarilla en 1.871, comandó los servicios sanitarios de las regiones de Las Conchas y San Fernando, unas de las más afectadas por los contagios y las muertes. Paralelamente, no descuidó sus artes de poeta: en La Nación, el diario de Mitre, publicó distintas obras, como El Misionero o El Poeta y el soldado, que lo mostraron como una de las mejores plumas de la literatura nacional.

En 1.871, fue becado por el gobierno nacional para proseguir estudios de perfeccionamiento en Europa. Decidió entonces orientar su aprendizaje y la labor a la clínica infantil. Su paso por el  viejo continente lo llenó de ideas, que plasmaría ni bien hubo regresado al país. La más importante fue la creación del hospital de Niños, institución que dirigió y donde prestó servicios gratuitos por más de 23 años. También allí pudo poner en marcha, por primera vez en la Argentina, la medicina psicosomática, que en el caso de los pequeños enfermos significaba un tratamiento que unía a la medicación con el juguete.

En 1.879, aún cuando gran parte de su tiempo lo consumía el hospital y sus decenas de pacientes, Ricardo Gutiérrez fundó con sus hermanos el diario La Patria Argentina, especialmente dedicado a la difusión cultural.

“Había en él mucho de genial y a ello debió su enorme prestigio, único e indiscutido, entre sus compañeros y discípulos, médicos y poetas, y más que nada entre las madres (...). Su dedicación a los niños enfermos lo apartó del arte, aunque no del todo, porque había en él un infinito fondo de tristeza y ternura”. Las palabras de José Antonio Argerich describen a Ricardo Gutiérrez, uno de los más eminentes médicos que tuvo nuestro país, iniciador, quizás, de la medicina psicosomática, y fundador del hospital de niños que hoy lleva su nombre.

Falleció en 1.896, cuando aún era el director y el alma del Hospital de Niños.

 

El médico de la selva

Biografía de Esteban Laureano Maradona

Nacido el 4 de julio de 1895, en Esperanza (provincia de Santa Fe, Argentina), cursa sus estudios superiores en la Universidad de Buenos Aires, donde se gradúa de médico. Rehusando quedarse en la capital argentina, se radica en Resistencia (provincia del Chaco), en 1930. Pero, por su espíritu crítico, hace que tenga que sufrir persecuciones. En 1932, la guerra del Petróleo en el Chaco Boreal, lo lleva a asunción, capital guaraní, donde trabaja como voluntario en el hospital Naval de Asunción, sin aceptar retribuciones.

Pero, una vez terminada la guerra, en viaje a Formosa a Tucumán, tuvo que detenerse en Estanislao del Campo (en esa época un villorrio sin luz, agua corriente ni teléfonos), para atender a una parturienta. No lo volvió a tomar y su próximo medio siglo de vida lo pasó allí.

Su labor se centró fundamentalmente en atender a los nativos (especialmente indios), estudiar sus costumbres, como así también la naturaleza. El mismo nos cuenta que “...en 1935 arribé a Estanislao del Campo...fui el primer médico y actué desechando cargos oficiales...El pueblo era una ranchada”.

Su capacidad como dibujante y su meticulosidad, produjo como consecuencia una magnífica producción literaria ilustrada, donde se destaca “a través de la selva”, con dos ediciones, donde plasma sus pasiones: la denuncia de la injusticia, el amor a la naturaleza y la defensa del indio.

Llamado por todo esto, “el médico de la selva” o “el hombre que perdió el tren” vivió curando y educando indios con escasos bienes materiales. Numerosas distinciones galardonaron su actividad y muchas veces fue tentado con becas, subvenciones y pensiones que siempre terminaban siendo donadas a terceros.

En 1985 tuvo que retornar a Santa Fe (Rosario) porque, como al decir de Rodríguez Bornett, “...cuando la ancianidad quebró su físico, y la pobreza, junto a la soledad lo acompañaron a cerrar esa etapa de su vida, la selva enmudeció, para que se abriera esa maravillosa y melancólica historia de amor que el mismo encarnó”.

Dos veces postulado a un premio Nobel de la Paz que no pudo ser, fallece, acariciando el siglo de vida, el 14 de enero de 1995, en Rosario.

 

Fuente: Web Oficial Secretaría de Salud de la Provincia de Entre Ríos